10 cosas que los elefantes y los humanos tienen en común

Quizás no lo sepas, pero el 12 fue el Día Mundial del Elefante, una fecha creada en 2012 para llamar la atención sobre estos animales en constante amenaza. Lo cierto es que los elefantes no solo son criaturas asombrosas, enormes y llenas de curiosidades, sino también animales inteligentes con muchas características humanas, como las que puedes ver a continuación:

1 – Vínculos fuertes entre madres e hijos

De la misma forma que tu madre te quiere, la madre elefante está enamorada de sus pequeños. Cuando nace uno de ellos, su madre está feliz y demuestra esta emoción a través de gritos y llantos.

Después de que la cría llega al mundo, la madre está alerta y mantiene al niño muy cerca de ella, tirando de él con las patas o la trompa, dejando claro que nadie puede acercarse al recién nacido. Además, el baño del bebé corre a cargo de la madre mayor, y si el bebé hace ruidos fuertes, ella estará allí, lista, para calmarlo.

2 – Estructuras sociales

Las sociedades de elefantes tienen estructuras complejas y el comportamiento de estos animales se transmite de generación en generación, y la función de cada uno está guiada por el género.

Los grupos sociales de elefantes se forman alrededor de las hembras, ya que los machos tienden a ser más solitarios, vagando de un grupo a otro para encontrar diferentes parejas sexuales. Esta es una forma que han encontrado para procrear a gran escala, ya que pueden tener muchas parejas diferentes en poco tiempo.

Las mujeres, a su vez, parecen preocuparse más por la familia y, como se mencionó en el ítem anterior, dedican buena parte de su vida al cuidado de su descendencia. La hembra más vieja de un grupo es su única matriarca y, como tal, es respetada por los otros miembros de la manada, que son básicamente las hijas de la matriarca y sus bebés, así como muchos elefantes jóvenes.

Los machos eventualmente dejarán la manada cuando se conviertan en adultos, alrededor de los 15 años de edad, para comenzar el proceso de apareamiento con todas las hembras que puedan seducir.

3 – Duelo

Cuando muere un elefante cercano, los otros elefantes pasan por una fase de duelo, parados alrededor del cuerpo del muerto en silencio durante mucho tiempo, en lo que parece ser una especie de velatorio. Incluso huelen el cuerpo, lo tocan e incluso lo acarician. En algunos casos, el grupo incluso lleva un hueso o una presa, como una forma bastante morbosa de tener un “recuerdo” del difunto.

Cuando una cría de elefante muere, su madre suele permanecer junto al cuerpo durante días e incluso pasa por una especie de depresión después del hecho. Esta depresión se reconoce cuando la hembra comienza a caminar más despacio, distanciándose del resto de la manada, sin preocuparse por ello.

4 – Entierro

Ya se sabe que los elefantes no solo lloran, sino que también realizan rituales de entierro en algunos casos. Suelen cubrir el cadáver con tierra y hierba. Esto es, por supuesto, después de pasar mucho tiempo con el difunto para asegurarse de que el animal, de hecho, se haya ido para siempre.

5 – Buena empatía a la antigua

Esta es quizás una ventaja de los elefantes sobre los humanos; después de todo, la capacidad de ponerse en el lugar del otro antes de juzgar o ser malo no es algo que veamos mucho, desafortunadamente.

Un estudio publicado a principios de este año mostró que los elefantes asiáticos tienen la capacidad de sentir empatía y compasión por los elefantes que atraviesan tiempos estresantes. Para mostrar cariño y atención, un elefante suele consolar al otro con su trompa mientras hace algunos ruidos amistosos.

6 – memoria de elefante

No es de extrañar que estos animales sean conocidos por su buena memoria. Los elefantes pueden recordar cuándo fueron heridos e incluso sentir remordimiento contra quienes los lastimaron. Un estudio reveló recientemente que los elefantes africanos actúan con desdén ante la presencia o simplemente el olor de la ropa que usan los guerreros masai.

Este pueblo africano es temido por los elefantes, ya que los animales ya saben que representan un peligro. El pueblo masai tiene la costumbre cultural de herir a los elefantes como demostración de su masculinidad.

Incluso hay indicios de que estos animales pueden recordar a los entrenadores que los maltrataron en el pasado.

7 – Los elefantes solo quieren divertirse

A pesar de ser rencorosos, a estos animales les gusta divertirse, especialmente a los más pequeños. Les gusta jugar en el agua y empujarse unos a otros solo por diversión. Además, los elefantes tienen la costumbre de llamar a los que están lejos cuando saben que un hijo pródigo está regresando al grupo. Es casi como si programaran una fiesta.

Estos gigantes incluso gritan de alegría o alivio cuando se supera una situación de peligro o sufrimiento. Eso es lo que pasó cuando un elefante indio fue rescatado después de 50 años de prisión y abusos: lloró de emoción.

8 – Políglotas

El elefante asiático Koshik ya ha demostrado que no solo comprende algunas palabras coreanas, es capaz de reproducirlas a su manera. Como si eso no fuera suficiente, ya se sabe que los elefantes africanos son capaces de diferenciar el género y la etnia cuando escuchan voces humanas, según un estudio publicado a principios de este año.

Otra encuesta, realizada en 2013, reveló que los elefantes pueden entender los gestos que hacen los humanos, algo que ni siquiera los primates, los animales más cercanos a nosotros, pueden.

9 – Zurdos y diestros

La mayoría de la gente tiene una mano dominante, ¿no es así? Los elefantes hacen lo mismo, pero con sus colmillos, no usan ambos de la misma manera y con la misma frecuencia. Los elefantes usan su presa dominante para realizar tareas como cavar hoyos y encontrar raíces de árboles. La presa de “reserva” se usa solo cuando la dominante está comprometida.

10 – Espejo, mi espejo

Además de los humanos, primates y delfines, solo los elefantes pueden reconocerse cuando se enfrentan a un espejo. Una encuesta reciente evaluó la reacción de estos animales frente al espejo y uno de ellos incluso reconoció una marca en su rostro mientras admiraba su reflejo. De hecho, saber que es un reflejo y no otro animal es algo raro, pero los elefantes son muy buenos en ese sentido.

Deja un comentario