Como siempre ocurre con las imágenes de gatitos publicadas en internet, una serie de imágenes de una felina Sphynx (la sin pelo), publicada por su dueña Elena Ivanickaya, está provocando innumerables reacciones y comentarios, por enojados que sean. Es que la modelo fitness ucraniana decidió hacerse un tatuaje en su gato.

El caso sucedió en 2017, y el influencer digital sufrió fuertes críticas cuando publicó en Instagram no solo las fotos de su gato Yasha sino también el tatuaje, en un proceso que requirió la sedación del animal.

Fuente: Elena Ivanickaya / Instagram / Reproducción
Fuente: Elena Ivanickaya / Instagram / Reproducción

La decisión de Ivanickaya fue considerada crueldad con los animales y acabó provocando tantas reacciones de indignación que la quizumba acabó en los titulares de los principales periódicos del mundo. Durante el episodio, la modelo ucraniana nunca se retractó de su decisión ni reconoció ningún tipo de conducta cruel.

Recientemente, Elena decidió volver a publicar las fotos de Yasha y, como era de esperar, la multitud volvió a criticar la decisión del ucraniano. Una vez más, la rubia no bajó la cabeza y comenzó a atacar a sus críticos: “la vida de este gato es mejor que la tuya”, repitió con los mismos argumentos de 2017.

Fuente: Elena Ivanickaya / Instagram / Reproducción
Fuente: Elena Ivanickaya / Instagram / Reproducción

Los argumentos del modelo

Elena Ivanickaya contrarresta a sus críticos desde 2017, diciendo que sería cruel si castrara a su gato, algo que nunca hizo o nunca hará. Garantiza que, durante la sesión de tatuaje, contrató a un veterinario que aseguró que sería un proceso seguro, además de seguir todo el procedimiento.

Elena garantiza que la aguja del tatuaje solo penetró de 1 a 2 milímetros en la piel de Yasha, y que no sintió ningún dolor, ni durante ni después de las inscripciones. Tan pronto como terminó la sesión, dice, el gato se levantó y comenzó a actuar con normalidad, con su rutina habitual, como si nada hubiera pasado.

Pese a todos los comentarios y acusaciones, Ivanickaya no parece haberse arrepentido y no retrocede un milímetro. La modelo no muestra ningún tipo de empatía por lo que pudo haber sentido el animal, y prueba de ello es que no borró ninguna de las fotos del momento de la polémica, y aún sigue exhibiendo al gato tatuado.

By memeo

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