No te dejes engañar por el nombre: la musaraña elefante es un mamífero muy pequeño, que suele medir entre 10 centímetros y 30 centímetros y pesa entre 50 gramos y 500 gramos. Uno de los más oscuros de su tipo, con solo 39 individuos recolectados en los últimos años, se pensaba que estaba extinto, pero ha sido redescubierto en África recientemente.

El último registro científico de la musaraña elefante se hizo en la década de 1970. Desde entonces, se ha observado en la naturaleza, pero nunca se ha documentado; ahora, se ha encontrado un nuevo espécimen en Djibouti, un país situado en el “cuerno” de África. Otra curiosidad es que la musaraña elefante no pertenece a la familia de las musarañas ni a la de los elefantes, y su parentesco más cercano incluye a los cerdos terrestres y los manatíes.

El animal en cuestión es el Elefante revoili, uno de los tipos de musaraña elefante endémico de Somalia. “No sabíamos qué especies ocurrían en Djibouti, y cuando vimos la característica diagnóstica de una pequeña cola copetuda, nos miramos y supimos que era algo especial”, explicó Steven Heritage, del Centro Duke Lemur de la Universidad de Duke ( Estados Unidos).

La musaraña elefante vive entre las rocas.  (Fuente: Houssein Rayaleh / Reproduction)La musaraña elefante vive entre las rocas. (Fuente: Houssein Rayaleh / Reproduction)

El ecologista e investigador Houssein Rayaleh invitó a Heritage a realizar una expedición por el país africano tras escuchar informes de la presencia del animal allí, aunque la gente ni siquiera sabía que supuestamente estaba extinto. “Para Djibouti, esta es una historia que resalta la gran biodiversidad del país”, analizó Rayaleh.

Se colocaron más de 1.000 trampas en 12 lugares para intentar capturar al animal. El cebo era mantequilla de maní, avena y levadura. Justo en el primer fotograma, la musaraña elefante se sintió atraída por la delicadeza y los investigadores detectaron al menos 12 individuos, que obtuvieron registros inéditos de ellos. También se observó que no parece existir una amenaza para el animal en el hábitat en el que vive, el cual está alejado de la agricultura y el desarrollo humano, además de ser de difícil acceso.

Los investigadores notaron que parece existir en el mismo número que otras musarañas elefante, con el potencial de extenderse a Somalia y Etiopía. Curiosamente, la especie tiene su origen en Marruecos y Sudáfrica, lo que demuestra que se ha extendido por todo el continente en un proceso que todavía es enigmático para los ambientalistas.

By memeo

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