¿Alguna vez te ha ocurrido tener de repente esa sensación extraña, mirar hacia otro lado y ver a alguien mirándote? ¿De dónde viene este sentimiento? ¿Está funcionando el “sexto sentido”, pura intuición, o quizás el poder de la precognición? De hecho, según Laura Moss, del portal Mother Nature Network, notar cuando alguien nos está mirando no es paranormal, y el cerebro es el responsable de este fenómeno.

Según Laura, nuestro cerebro está programado para registrar “pistas” presentes en el entorno y alertarnos si alguien nos está mirando. Esto es parte de nuestro instinto de supervivencia y, como explicó, muchos mamíferos tienen un sistema similar, que les advierte cuando otro animal, un depredador potencial, está cerca y al acecho.

Sistema de detección

En el caso de los humanos, el sistema de detección de peligros es bastante efectivo, especialmente a distancia, lo que significa que podemos identificar fácilmente cuando alguien nos está mirando, especialmente si ese alguien nos está mirando directamente. Sin embargo, aunque esta es una respuesta natural, no crea que es una acción simple, porque para juzgar si estamos siendo observados o no, el cerebro debe procesar mucha información.

Los estudios han revelado que la mera posición del cuerpo o la cabeza de los “observadores” puede activar nuestro sistema de detección, y si esa persona está de cara a nuestro lado, es bastante fácil deducir dónde está el foco de su atención.

Además, la detección se vuelve aún más sencilla si la cabeza del observador apunta en nuestra dirección y el cuerpo en otra, ya que basta con mirar a los ojos del sujeto para determinar dónde está mirando. En este sentido, los humanos tienen una ventaja sobre muchos animales, ya que las pupilas y el iris se desprenden de la esclerótica, la parte blanca del ojo, lo que nos permite identificar el foco de atención en los demás.

De hecho, según Laura, una de las razones por las que los humanos han desarrollado una esclerótica mayor es que nuestra supervivencia depende en gran medida de la interacción con otros miembros del grupo, y el contraste entre el blanco de los ojos y la pupila / iris facilita el contacto visual. Volviendo al sistema de detección de riesgos, el cerebro también se basa en la información registrada por nuestra visión periférica para evaluar una situación peligrosa.

Instinto de supervivencia

Según Laura, los seres humanos han evolucionado para darse cuenta de cuándo están siendo observados porque cada mirada de otra persona presenta un riesgo potencial. Después de todo, una mirada directa puede interpretarse como un signo de dominio o amenaza, por lo que ser capaz de identificar signos de peligro es vital para nuestra preservación.

Un experimento reveló que cuando no podemos determinar en qué dirección está mirando una persona, porque lleva gafas de sol o se encuentra en un lugar con poca visibilidad, a menudo sentimos que nos están observando. Esto se debe a que, ante la ausencia de información, el cerebro asume que el sujeto nos está mirando, porque, ante la duda, estar alerta puede ser la mejor estrategia para escapar de un ataque.

¿Has escapado alguna vez de situaciones peligrosas gracias a tu “sexto sentido”? Comentar en el Foro Mega Curioso

By memeo

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