Probablemente hayas escuchado a alguien hablando sobre las famosas y aparentemente controvertidas “patas de camello”. Y estamos hablando del sentido menos literal de todos, solo para ser claros.

El caso es que las marcas famosas que en ocasiones componen el look femenino no siempre se ven con naturalidad y, para algunas mujeres, es sinónimo de total malestar. En casos más concretos, como al llevar pantalones de yoga, jeans ajustados o shorts, la famosa “pata de camello” se hace aún más evidente.

Preocupada por este tema, Maggie Han decidió crear Camel No, que es básicamente una forma de disfrazar la marca y evitar llamar la atención hacia la zona de la ingle. “Quiero motivar a las mujeres a que usen todo lo que hay en sus guardarropas”, explica Han, quien también dice que la gente puede tener la impresión de que una mujer tiene una vagina más grande cuando se revisa su “pata de camello”.

Camel No está fabricado con silicona flexible que, cuando se fija a la lencería, no provoca alergias, calor ni olores. La idea de crear el producto, según la propia Han, surgió después de que ella misma atravesara algunas experiencias incómodas con respecto a la marca.

Han explica que, siendo alta, el “problema” era aún más evidente, sobre todo cuando necesitaba asistir a reuniones de trabajo y presentar nuevos proyectos. Aún así, fue solo cuando no pudo prestar atención a una conferencia dada por su abuela, debido a su “pata de camello”, que Han decidió inventar un dispositivo que ocultara la marca.

A los que no les gustó la idea de Han fueron algunos de sus amigos varones heterosexuales. Según ella, muchos calzoncillos dijeron que les gustaban las “patas de camello”, y una amiga incluso le pidió que abandonara el proyecto. Su solicitud, obviamente, no fue atendida, y hoy la protección de silicona ya se vende en Estados Unidos y cuesta US $ 30, el equivalente a R $ 93,60. ¿Qué pasa, lectores? ¿Qué te pareció la idea?

By memeo

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