El amor de una madre es prácticamente incondicional en casi todos los casos, y son capaces de hacer todo lo posible para proteger a sus hijos y mantenerlos alejados de los más variados peligros.

Dicen que el amor de una madre solo una madre puede entender, independientemente del país, la región, la cultura, la religión o la etnia: el amor de una madre es universal. Para ilustrar esto, aquí hay algunas historias cortas de madres que hicieron todo lo posible para proteger a sus hijos:

1 – Joanna Krysztonek

Esta madre polaca soportó 75 días en el puesto de parto. Estaba embarazada de trillizos, pero lamentablemente perdió a uno de los bebés. Los médicos le indicaron que permaneciera en posición de parto, acostada, y permaneció así durante más de dos meses para que sus otros dos hijos se desarrollaran bien y no murieran. Los otros dos gemelos nacieron más tarde y de forma sana, siendo un niño, Ignacy, y una niña, Iga.

2 – Claudia Rendón

La historia de Claudia Rendon llegó a los titulares de Estados Unidos por varias razones. Después de tener que lidiar con la muerte de su madre, su tío y la leucemia de su padre, uno de sus hijos desarrolló un grave problema renal. Para ayudarlo, Claudia decidió donar uno de sus riñones a su hijo. Se excusó del trabajo, pero la empresa contrató de inmediato a otra persona en su lugar y la despidió cuando regresó, dejándola desempleada y en estado de recuperación. Como resultado de la indignación pública, la empresa terminó recontratando a Claudia Rendon.

3 – Sarah McKingley

Sarah McKingley quedó viuda de su esposo, quien murió de cáncer de pulmón, dejándola con su hijo de 3 meses. En la víspera de Año Nuevo, dos hombres irrumpieron en su casa en Oklahoma, EE. UU. Eran drogadictos y tenían la intención de robar algo que supuestamente el difunto esposo tenía en casa, algo que luego fue refutado. Para protegerse de los atacantes, Sarah tomó un arma que tenía su esposo y disparó a uno de los intrusos, el otro huyó y luego se entregó espontáneamente a la policía.

4 – Stephanie Decker

Durante los tornados que asolaron el estado de Indiana, en Estados Unidos, a Stephanie Decker le sucedió una triste y verdadera historia de amor. Cuando la casa familiar se derrumbaba, la madre estaba sola con sus dos hijos, de 8 y 5 años, y decidió protegerlos a toda costa. Corrieron al sótano y mamá los envolvió en tantas mantas como pudo para amortiguar el impacto de los escombros. Desafortunadamente, durante el proceso fue aplastada por una serie de escombros y terminó perdiendo ambas piernas. Sin embargo, los niños no resultaron heridos de ninguna manera.

* Publicado originalmente el 10/05/2014.

By memeo

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